© VE.com. Elche, 9 de Marzo de 2011. Pablo Salazar
Todo hacía indicar que tras la marcha de Wakaso y Willy en el mercado invernal, la grave lesión de Linares y con la escasez de resultados que el equipo ilicitano venía cosechando, el Elche pasaría el año a la deriva en un mar de dudas constantes. Afortunadamente la venta de jugadores clave no ha afectado al rendimiento global, sino todo lo contrario, ya que se ha revertido la situación. El testigo ha sido cogido por futbolístas aparentemente secundarios que se han transformado en los nuevos valores futbolísticos de un Elche que va a más, y que afronta con una mentalidad renovada el último tercio liguero.
El equipo ha experimentado una notable mejoría en cuanto a juego y resultados a pesar de perder piezas fundamentales en el 'once'. Willy Caballero era el portero por excelencia del Club, y su marcha al Málaga hizo que los ánimos de los aficionados decayeran al ver a su capitán enfundarse otra zamarra. Algo parecido pasó con Wakaso, que con su peculiar modo de actuar dentro de un terreno de juego creó más polémica que fútbol en sus últimos encuentros como franjiverde. Su forzada salida no fue tan sonora en la productividad del equipo pero sí para la afición, que veía en él a un jugador con futuro.
A los ya traspasados se le sumó una tercera baja más, Linares, pero éste por una gravísima lesión que le mantendrá apartado de los terrenos de juego durante bastante tiempo. Salen muchos nombres a la palestra como posible sustituto de Miguel Linares como: Trejo, quien parece ser el mejor colocado, Rodri e incluso Mista, pero lo cierto es que su baja ha sido suplida por uno de los futbolistas que poco o nada estaba contando: Ángel. El canario ha disputado todos los partidos desde entonces y ha cumplido a la perfección el rol de su homólogo lesionado. Su buen nivel se ha traducido en goles y buenas sensaciones sobre el césped.
Los menos habituales toman el mando.
Como en el caso de Ángel, al que se le ha dado oportunidad por una baja, se han encumbrado otro tipo de jugadores debido a las bajas de sus ex-compañeros. Jaime se ha alzado como un seguro bajo palos, y ha sido fundamental en algunos encuentros como el día de su 'debut' el Betis, cuando atajó un penalti y mostró un gran nivel, que ha mantenido en todos los partidos disputados.
Otro caso similar es el de Kike Mateo, jugador frustrado en la grada o en el banquillo, hasta que por las circunstancias se le ha ofrecido una nueva oportunidad en el juego y ha demostrado su valía. Se ha convertido en el eje del futbol ilicitano y es quien lleva las riendas de los partido. Como él hay varios futbolistas más, como Samuel, quien ha vuelto a ser el gran central que era; David Sánchez o Santos. Todos ellos jugadores secundarios que están aprovechando las oportunidades que el míster les concede.
El partido contra el Betis en el Benito Villamarín -1-4 venció el Elche-, supuso el mayor paso al frente que haya dado el equipo en toda la temporada. En ese encuentro había en juego algo más que tres puntos, ya estaba por medio el sacar adelante un equipo mermado por las bajas y por las polémicas entre la afición y la directiva. El cambio de esquema de juego, pasando a jugar con un doble pivote y un mediapunta otorgó mucha más fluidez en el centro del campo y en las transiciones defensa-ataque.
Ahora se ve al mismo equipo fuerte y férreo en las tareas defensivas y de contención, pero mucho más vertical en la zona de ataque. Quizá se haya tardado demasiado en darle esa oportunidad a este tipo de jugadores que han lavado la cara y devuelto la ilusión a los aficionados, aunque es justo ahora cuando hay que demostrar si el equipo está dispuesto a pelear por algo más que por mantener la categoría.
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