OPINIÓN. En un año monopolizado por los éxitos del Barça de Pep Guardiola y la España de Vicente del Bosque, el Elche demostró ayer que el 'otro fútbol' también sirve para ganar -o en este caso empatar- partidos. Un fútbol que los de Bordalás interpretaron a la perfección en Chapín: buena defensa, una dosis de suerte y mucha, mucha picaresca. Hasta siete jugadores vestidos de rojo -ayer vestían la tercera equipación- sufrieron rampas y calambres el los últimos minutos, mención especial a Acciari, un genio en este tipo de prácticas.
Con un jugador menos y toda la segunda mitad por delante, Bordalás dio entrada a Pelegrín en el centro de la zaga. Luego llegó la expulsión de Etxeita, y con ello, la agonía para los nueve jugadores restantes en el terreno de juego, que tuvieron que emplearse a fondo para salvar un partido que parecía abocado a la derrota segura.
Con una gran fortaleza defensiva y una presión asfixiante sobre el centro del campo xerecista, el Elche logró encarar los últimos minutos con el resultado inicial intacto. Y si en el amor o la guerra todo vale, en el fútbol vale casi todo. Calambres, faltas, balonazos, agarrones... Todo con tal de lograr ese punto que, a expensas de lo que haga el Granada, coloca a los ilicitanos en puestos de play-off de ascenso.
A algunos no les gusta la autocrítica.
Con bastante mala lecha lanzó un periodista local la primera pregunta a Bordalás en la rueda de prensa. ¿No le da vergüenza lo que ha hecho su equipo en los últimos 20 minutos?. El técnico -aún caliente por la actuación arbitral- se negó a responderla. Bien hecho. El periodista que formuló la cuestión ya le han dedicado un cariñoso grupo en Facebook. Miren lo que tienen en casa, que no es poco.
Imagen: Diario de Jerez
Con un jugador menos y toda la segunda mitad por delante, Bordalás dio entrada a Pelegrín en el centro de la zaga. Luego llegó la expulsión de Etxeita, y con ello, la agonía para los nueve jugadores restantes en el terreno de juego, que tuvieron que emplearse a fondo para salvar un partido que parecía abocado a la derrota segura.
Con una gran fortaleza defensiva y una presión asfixiante sobre el centro del campo xerecista, el Elche logró encarar los últimos minutos con el resultado inicial intacto. Y si en el amor o la guerra todo vale, en el fútbol vale casi todo. Calambres, faltas, balonazos, agarrones... Todo con tal de lograr ese punto que, a expensas de lo que haga el Granada, coloca a los ilicitanos en puestos de play-off de ascenso.
A algunos no les gusta la autocrítica.
Con bastante mala lecha lanzó un periodista local la primera pregunta a Bordalás en la rueda de prensa. ¿No le da vergüenza lo que ha hecho su equipo en los últimos 20 minutos?. El técnico -aún caliente por la actuación arbitral- se negó a responderla. Bien hecho. El periodista que formuló la cuestión ya le han dedicado un cariñoso grupo en Facebook. Miren lo que tienen en casa, que no es poco.
Imagen: Diario de Jerez







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